El deporte venezolano, en este último mes ha logrado resonantes triunfos, entre los más destacados, mencionamos que la selección nacional de tenis de mesa en el World Table Tennis con medalla de oro en dobles mixto tras derrotar a Brasil, igualmente quedó campeón del Suramericano U-11 de Tenis de Mesa, Yulimar Rojas atleta de salto triple logró la medalla de oro en la Copa Iberdrola 2026 y plata en el Mundial bajo techo, la delegación venezolana de Gimnasia Rítmica logró una resonante actuación en Rusia, medallas en el Panamericano de Esgrima, delegación campeona en el Centroamericano de Karate, medallas en el Panamericano de Ciclismo de Ruta, el Voleibol femenino resultó campeón en el Suramericano sub-17 clasificando al mundial, excelente actuación en Internacional de Boxeo amateur y, el más resonante de todos, Campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2026 y clasificación a los Juegos Olímpicos 2028.
De manera general, los venezolanos dentro y fuera del país hemos tenido razones suficientes para celebrar estos logros; pero, hay un detalle que es importante resaltar; y es que antes y después de cada triunfo, los atletas han puesto sus esperanzas en «Jesús, el autor y consumador de la fe»
En nuestras Reflexiones en Familia de hoy, nos deleitaremos con una maravillosa Palabra inspirada por Dios, que en el Salmo 118 verso 24, de la versión Reina-Valera 1960, dice: «Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él»
Amados, la auténtica celebración nace al reconocer las bendiciones de Dios; y que, además de reconocerlas, podamos valorar el extraordinario impacto que tienen en la vida de cada uno de nosotros. A través de las redes, de medios televisivos y otros, hemos visto como muchos atletas antes de su participación han puesto sus esperanzas en Dios; y luego de terminar, han agradecido aún más al Eterno, tanto en los triunfos como en los traspiés, aceptando que tanto uno como el otro son parte de Su plan.
Logramos ver, como dejaban en manos de Dios cada participación porque creyeron que «Este es el día que hizo Jehová», siempre utilizando la mejor arma del creyente, la oración; pero a la par, igualmente pudimos observar el franco agradecimiento de cada uno, aceptando que de Él y por Él nace todo, por lo tanto, toda Honra y Gloria debe ser para Él, y por ello expresaban, «nos gozaremos y alegraremos en Él»
«El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad» Salmos 145:18 (NTV)
Querido amigo, el Señor es bueno en todo momento y está atento para darte una mano en instantes de flaqueza, búscale y descubrirás que la verdadera fortaleza no proviene de ti, sino de la voluntad de acercarte a Él tal y como eres. ¡Acércate al Señor de manera genuina y humilde!
Querido hermano, si en algún momento sientes que la oscuridad del mundo eclipsa tú vida, ya sabes que en Jesús tendrás siempre una luz de esperanza, sabes que Él siempre está cerca y que su amor se manifiesta a cada instante tal y como cada latido del corazón. ¡En Cristo está la fortaleza para salir victorioso!
Amados, vayamos tras la “Corona de la Vida” como recompensa eterna para quien persevere en la fe, especialmente en tiempos de dificultad y celebremos a Jesús para llegar a ser ¡más que vencedores!
Si has leído hasta aquí, te pido que no te quedes con esta reflexión ya que alguien cerca de ti puede necesitarla.
«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó» Romanos 8:28-30 (RV1960)
¡Bendiciones para todos!

